
sábado de fartleck en Camet, el último de estos lindos entrenamientos antes de la carrera, trabajamos con el grupo y debo decir que disfrute de ese corto pero intenso entrenamiento. Mauro y Marcelo también compartieron el trabajo y los vi muy bien, la realidad es que los tres sentíamos lo mismo, las piernas muy cansadas pero una vez que empezamos a entrenar, corremos bien y podemos mantener una intensidad bastante buena a pesar de la carga. Esta bueno contar que ayer hicimos nada menos que 6 horas de trote en ruta, cerca de 60 kilómetros, ya estamos acostumbrados a semejantes estímulos de trote, pero no dejan de ser muchos kilómetros y si tenemos en cuenta que cinco días antes hicimos más de 100 kilómetros, esto se transforma en mucho mas. Los tres coincidíamos en que habían costado esas seis horas y que las piernas se sentían duras y muy cargadas, a mi en particular me vinieron todos los dolores musculares juntos, lo cual es bueno, porque justamente entrenar en el dolor es uno de los fines que tienen esos trotes interminables. Ayer sentimos durante dos o tres horas, lo que vamos a sentir seguramente en Grecia durante 15 o 20 horas. Pensarlo solamente ya nos pone en la dimensión de ese esfuerzo máximo, que hace que esta carrera sea considerada una de las más duras del mundo, y allí estaremos no desafiando a la carreara, sino desafiándonos a nosotros mismos, buscando una vez más los limites a los que podamos llegar.
Una buena noticia: Jorge que estuvo bastante enfermo, ya se está moviéndose otra vez, hoy ya pudo trotar dos horas y mañana estará haciendo unos 40 kilómetros en ruta, que le irán dando nuevamente la confianza que necesita.
Una pequeña anécdota: hoy mientras entrenábamos, en un momento les dije a Marcelo y a Mauro que esperaran unos cinco minutos mientras explicaba un trabajo y les pedí que mantuvieran la entrada en calor trotando suavecito o moviéndose un poco para no enfriarse. Un rato después los mire y estaban charlando QUIETOS en el mismo lugar que los deje, esto marca el agotamiento que tienen, dos tipos que no paran de moverse decidieron mantener la entrada en calor charlando, yo hubiera hecho lo mismo, pero también marca la garra que tienen para entrenar porque un rato después, y a pesar de todo su cansancio, estaban haciendo un fartlek con el grupo a la perfección. La cabeza sigue ganándole a las piernas, si eso lo podemos hacer desde Atenas hasta Esparta, nuestra historia puede tener un final feliz
Mañana nos espera un trote en cross de dos horas con el grupo, un verdadero placer no madrugar tanto y correr poco tiempo, un domingo para el disfrute entrenando y seguro después pasando el día en familia. Ahora si comienza la descarga progresiva de nuestras piernas, esta semana fue más tranquila y la próxima lo será aun mas, seguro de a poco iremos sintiendo menos cansancio a medida que baja la carga. Falta menos de un mes para la largada y apenas una semana para partir a Europa, estamos felices y ansiosos por despegar.
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